Puede que pierdas algo que te quieres, por orgullo, algo que ahora ya no es de nadie pero que antes era tuyo. Todo puedes perder, solo por una estupidez, y tu tormento pensará aquella vez, en un tal vez,en que por una tontería, se fue a tomar por culo aquello que tú más querías, guarda un parecido al comportamiento de los niños pequeños, como cuando por el hecho de quitarle un juguete quiere tenerlo, y se da cuenta de lo que eso significa, perder y retroceder se escriben en la misma línea. Hay que valorar cada detalle por muy pequeño que sea, a veces por miedo a una pérdida la gente cambia, pero no sirve de nada cuando un recuerdo se va, entonces vives muerto, con la conciencia vacía, ya es tarde para intentar creer, la culpa no fue mía. Hay que pensar muy bien en todo, antes de actuar, arrepentirse significa tardar en rectificar.
Morirá ese sentimiento que corría por tu sangre, quedará libre el corazón que mantenías preso en tus rejas de alambre, quien sabe, puede que lo eches de menos y que ya no exista cura, tan solo un dulce veneno.
No dejes escapar lo que puedes perder, aprecia lo que tienes antes de que sea tarde, joder. No supiste valorar lo que tuviste, has de saber que si no hubieses hecho el idiota, todo sería igual que ayer.
Y si algún día volvieras a conseguir lo que perdiste, nada sería igual por no valorar lo que antes tuviste, la confianza ya ni existiría, os cansaríais con facilidad y la felicidad se extinguiría. Intentarías evadirte apoyándote en los demás, sonreirás y a solas solo lágrimas derramarás, pensarás en un principio en que todo era tan distinto, y lo bonito se extinguió en el silencio de tu olvido. Ahora te preguntas el por qué, por qué lo hiciste, dejaste escapar algo que ahora es lo que te hace estar triste, no te entiendes, te arrepientes, sientes que te mueres. Te miras las venas pero, ¿de qué serviría? No te aliviaría el alma ese acto de cobardía. Todo lo tenías, nada es lo que tienes, por tu culpa. Y mueres en un lago de silencio, en un lago eterno, de lágrimas ardiendo como el fuego del infierno. Debe ser tierno vivir con ese enorme dolor, te haces polvo, poco a poco se va la palabra amistad. A veces querer no es poder cuando se llega tarde. Ves que tu vida se va frente a tus ojos, los recuerdos en fotos son solo corazones rotos, tu cabeza está confusa, pero pasa el tiempo y aprendes a cargar el peso del remordimiento con el sufrimiento de llevar un sentimiento muerto, con el arrepentimiento que ocultas con esfuerzo en tu cuerpo. Conocer gente no es suficiente, engáñate, finges olvidar pero el recuerdo no se extingue. El alma ya no sirve, sigue enfadada contigo, el corazón ya no te guía, ya no quiere ser tu amigo. ¿Y qué? Pensarás que el/ella no te daba tanto, el engañarse a uno mismo no acabará con tu llanto. Existe el olvido, existe el quizá, existe el recuerdo que nunca jamás tendrás, algo que recordarás y vivirás con ello dentro. Tu corazón está roto y muertos tus sentimientos, tu cuerpo se inunda de tristeza, tus ojos ocultan lágrimas, tus páginas están vacías, tu cara tan blanca como pálida, una sonrisa caída, unas mejillas encharcadas, una expresión que pasa de todo a nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario