lunes, 7 de noviembre de 2011

Porque ya no son muñecos con los que jugamos, los paseamos y mimamos.
Porque ya no inventamos problemas para jugar a padres y madres.
Porque ya no soñamos con Peter Pan entrando por nuestra ventana.
Porque ya no nos ponemos la ropa de nuestra madre para jugar.

No, ya no somos aquellos inocentes niños que solian jugar en el parque de la ciudad, todos esos juegos han pasado a ser importantes, ahora hay responsabilidades,

Se acaba jugar a ser dios, ahora nos toca ejercer ese papel día a día y no es un juego.


No hay comentarios:

Publicar un comentario